La fiabilidad depende del agente, no de la IA
ChatGPT, Claude, Grok y Gemini no funcionan de manera determinista y esto presenta riesgos que deben ser gestionados:
Alucinaciones:
Respuestas convincentes, pero ficticias. La IA responde con lo más probable en base a lo que tiene siguiendo un proceso de relleno probabilístico que los expertos todaviá no comprenden bien
Caja negra:
Los grandes modelos de lenguaje no dan acceso a registros fiables que expliquen por qué respondieron lo que respondieron, ni qué fuentes consultaron. Como consecuencia, no es posible auditar estos sistemas
Inconsistencia e imprevisibilidad
La misma pregunta puede generar respuestas distintas según el día, también puede generar respuestas inapropiadas para un entorno corporativo

La IA razona. El agente evalúa, registra y controla
Se recomienda implementar cuatro capas para controlar qué datos son procesados por la IA y qué respuestas le llegan al usuario:
Evaluación
El agente se somete a pruebas frente a criterios de fiabilidad acordados con el cliente
Registro y auditoría
Se pueden registrar consultas, fuentes y respuestas según tu política interna
Guardarraíles
Reglas explícitas sobre lo que está permitido, lo que está prohibido y cuándo la IA requiere confirmación humana
Control operativo
Se establecen guías de proceso con flujos de trabajo predefinidos y fuentes de datos preestablecidas
